El temido moquillo canino #Prevención

Para cualquier mamá o papá canino el solo pensar en una enfermedad de este tipo supone una gran preocupación por la vida y bienestar de su mascota. El moquillo afecta las vías respiratorias y es la enfermedad que ocasiona más muertes en los perros de todas las edades, especialmente a los cachorros entre los 3 a 7 meses de edad. Con este post queremos impedir que sea letal y puedas reaccionar a tiempo en caso que notes síntomas de moquillo.

¿Por qué les da moquillo a los perros?

Esta enfermedad es contagiosa y se trasmite mediante secreciones corporales, como mocos o lagrimas, de otros animales enfermos, incluso se puede generar por la ingesta de agua o alimentos contaminados a través de la placenta de la madre a  hijos (aunque no es tan común).

Síntomas de alarma

  • El perro con moquillo puede tener descargas nasales, es decir, soltar “mocos”. A veces son como flemas verdes en la nariz y los ojos.
  • Conjuntivitis y secreciones oculares.
  • Puede presentar pérdida de apetito. A veces incluso dejan de beber agua.
  • Fiebre y vómitos continuos.
  • Diarrea y ocasionalmente heces con sangre.
  • Tics nerviosos (en casos avanzados).
  • Un síntoma muy característico del moquillo es que las almohadillas de los pies y la nariz pueden estar duras, secas y agrietadas.

De no tratarse, el moquillo termina por atacar el sistema nervioso central, por tanto en casos avanzados pueden darse tics nerviosos, fallos motores por convulsiones o parálisis parciales (los tics nerviosos del perro suelen aparecer desde una pata o hasta en la cabeza).

¿Cómo es el diagnóstico?

El moquillo canino se diagnostica mediante un examen de sangre y orina, estos pueden mostrar un número reducido de linfocitos. Los antígenos virales pueden ser detectados por medio de la orina o muestras de genitales. También se pueden analizar muestras de piel, mucosa nasal y el epitelio de la almohadilla de los pies y nariz, para determinar los anticuerpos. Hay casos en lo que incluso se puede requerir un tac o resonancia magnética para ver si existen lesiones cerebrales.

Tratamiento

Muchos expertos aseguran que no existe un tratamiento específico para el moquillo, por esto, se implementa medicación para aliviar los daños que el virus pretende causar en el organismo del perro, evitando que se propague. De esta manera se ralentiza el proceso para que el sistema inmune desarrolle las defensas necesarias para combatir la enfermedad. Si el veterinario diagnostica moquillo, es muy importante seguir el tratamiento indicado y mantenerlo tu mascota bien hidratado (que beba mucha agua y pasa a darle alimentos húmedos en vez de secos).

¡Previene!

– La vacunación completa de los cachorros es fundamental para evitar esta enfermedad. La primera dosis se administra a las seis u ocho semanas de edad, y se revacuna a las 12 y a las 16 semanas. Al año se repite una dosis y, posteriormente, se aplica una de recuerdo cada tres años.

– Antes de la vacunación frente al moquillo, los cachorros deben estar correctamente desparasitados y no presentar signos de enfermedad infecciosa para que la inmunidad se desarrolle completamente.

– No es recomendable el contacto directo con otros perros hasta no haber completado el calendario de vacunación. Además, los perros que han superado la enfermedad no quedan inmunizados de por vida, por lo que deben vacunarse tras un periodo de recuperación.

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